viernes, 2 de julio de 2010





He aquí unas fotos del último encuentro de socias y socios de La montañuela que tuvo lugar en La Prada. Visitamos la finca y terminamos con una comida en el bar del pueblo. En las fotos se nos ve en el cuarto donde envasamos la verdura, junto a los cerezos y ciruelos y por último posando en la plaza del pueblo después de la comida.
Gracias por vuestra visita.
Esperamos vernos de nuevo en otoño.
Abrazos

jueves, 4 de febrero de 2010

por la Vía Campesina

Quizá como consumidora ya tienes bastante con haber dado el paso de comer ecológico, que sale más caro, con pensar qué hacer con tanta cebolla (es que este año tenemos mucha y se empiezan a subir)… has aprendido a reconocer las etiquetas de agricultura ecológica y tienes una idea de en qué se diferencia de la agricultura “normal”. Pues bien, hoy me gustaría presentarte algunas ideas más para la sopa de los modelos agrarios.

Hace veinte años para muchos aprendices de hortelano nuestra cuestión clave en agricultura era ¿convencional o ecológica? Y algunas preguntas prácticas eran cómo hacer compost y abonar, cómo evitar los pulgones, de quién aprender… Después, cuando me esforzaba en vender puerros y comunicar lo que tenían de diferentes, un día conocí a un empresario de la alimentación guay que quería fabricar y exportar sopas de sobre con sello eco a partir de verduras desecadas producidas en la India y me fastidió que tanto lo suyo como lo mío se llamara igual.

En las asociaciones de consumidores eco de los 90 nos encontrábamos con una enorme oferta de productos con etiqueta ecológica producidos en lejanos países, por grandes empresas. Muchos pensábamos que de la calidad de una cebolla debería medirse incluyendo condiciones laborales, dimensión de la finca, relaciones económicas y de poder en todo el circuito, distancia –y gasoil- entre tierra y plato de cocido.
La etiqueta de agricultura ecológica da una garantía de “limpieza” (sin abonos ni pesticidas de síntesis) en la producción, y bienestar animal en la ganadería. Pero los conceptos agricultura ecológica, eco, bio, protegidos en nuestro caso por el Reglamento Europeo (CE) 834/2007, quedan limitados a lo que dice el propio texto, bastante exhaustivo acerca de los métodos de cultivo y productos utilizados; pero que no entra en las cuestiones sociales ni de modelo económico.

En el mundo de los pioneros de la agricultura ecológica encontrabas gente fascinante que ya hace décadas plantaban setos, defendían la venta directa local, la autogestión, las semillas y razas autóctonas… y ennoblecían el mundillo y el nombre de la “agricultura ecológica” yendo más allá de la normativa con mucho corazón. Iluminaron mis comienzos entre otros, Arantza Arrien, Javier Aldaya, los hermanos Cabodevilla, la cooperativa La Verde, de Villamartín…

Ahora, junto a mucha gente así hay empresas de todos los tamaños que cumplen el Reglamento, por ejemplo, grandes bodegas convencionales con su sección de vino eco, para no perder ese mercado, consiguen su etiqueta y vale.
Por otra parte millones de pequeños granjeros de todo el mundo, especialmente en países pobres, hacen una agricultura familiar casi o totalmente ecológica y venden en el mercado local, sin ningún inspector ni sello.

Cuando unos pocos científicos y agrónomos empezaron a divulgar la palabra AGROECOLOGÍA -que incluye lo socioeconómico además del ecosistema en la manera de valorar cómo se produce la comida- fue una puerta abierta para muchos. La agroecología iba a ser esa ciencia que “pondría mejor nota” a la comunidad guatemalteca que vende sus excedentes a granel en el mercado local que a la gran empresa europea de exportación de precocinados ecológicos con-todas-las-etiquetas y envoltorios.

Paralelamente, desde la gente más cercana a la tierra surgió hace casi dos décadas LA VIA CAMPESINA, coalición de 148 organizaciones campesinas de medianos y pequeños agricultores (como los “sindicatos” cercanos EHNE o COAG), de jornaleros, mujeres rurales y comunidades indígenas. Representa a unos 200 millones de campesinos. Popularizó el concepto de SOBERANÍA ALIMENTARIA como el derecho de los pueblos a definir sus políticas agropecuarias y de producir alimentos localmente, el derecho de las personas a decidir qué cultivamos y qué comemos.
No es lo mismo que seguridad alimentaria, un concepto mucho más institucional y paternalista a mi modo de ver.
La Vía Campesina defiende una agricultura familiar y sustentable orientada a los mercados locales. Apoya también la pesca artesanal y el pastoreo tradicional.
Queda así perfilada a escala mundial otra polaridad: AGRICULTURA CAMPESINA vs AGRONEGOCIOS o agrobusiness.
En un extremo está la agricultura tradicional local sostenible de pequeños que PRODUCEN COMIDA.

En el otro extremo los agronegocios que PRODUCEN DINERO. Llevan décadas simplificando los paisajes agrarios del mundo. En condiciones artificiales de mercado que arruinan a los campesinos y los empujan a las ciudades, han ido ocupando su lugar. Llenando las estanterías de los hiper de comida estandarizada o basura, contaminando, calentando el planeta con gases invernadero, robando legalmente tierras al bosque, transportando absurdamente millones de toneladas de piensos o comida de un extremo al otro del planeta. Se acercan al control global de la comida, desde las semillas a la distribución. Sus defensores dicen que es la única manera de alimentar al planeta. Sin embargo está demostrado que este modelo genera más hambre y produce mucha menos comida por unidad de energía invertida.

Son nuestro entorno y están en nuestras contradicciones cotidianas: Te tomas un pincho de tortilla y una caña o entras inocentemente en el hiper, coges una bandejita de pechugas de pollo, un embutido de cerdo, unas peras, una chapata… bien pueden ser animales criados a menos de cien leguas de tu casa pero con piensos a base de soja transgénica cultivada en tierras robadas a la selva en Sudamérica. Porque la cabaña ganadera europea come pienso de origen trasatlántico. Los campos europeos no pueden cebar a tanto ganado como comemos. Peras de una compañía exportadora chilena. En el caso del pan, el trigo puede venir de Ucrania si cuadra, pero si viene de Navarra o de Valladolid, los agronegocios están en la financiación, las grandes máquinas, los herbicidas y los abonos químicos.
En nuestras ciudades es difícil vivir sin apoyar esto.

Pero todavía la mayoría de la población mundial come sobre todo de comida campesina y local, aunque cada vez más alimentos pagan el peaje a las grandes agroempresas. Esta ola de robo legal, tanto de tierras, como de genes de semillas (biopiratería), derechos alimentarios, agua… también calienta el planeta y crece amparada por instituciones poderosas que dicen combatir la pobreza y promover el desarrollo.
Por eso, para muchos pequeños agricultores ecológicos de países ricos, sin olvidar el estiércol, el pulgón y el corral de las gallinas, la cuestión clave ha pasado a ser agricultura campesina o agronegocio?

Cada cual vive como puede, y cada agricultor se sitúa más o menos cerca de uno de esos dos extremos. Para nosotros, aun peleando con nuestras contradicciones, la AGRICULTURA CAMPESINA es el horizonte y la manera en que queremos caminar.
Besos Iñigo

para saber más:
www.viacampesina.org

miércoles, 27 de enero de 2010

Cardos, lombarda, apio y miel


Esta semana os llega la segunda y última tanda de cardos. También almendras de un pueblecito zaragozano. Os copio de nuevo la receta del cardo con almendras por si no conserváis la nota de la caja de Navidad. La foto recolectando cardo es de la pasada vez, hace un mes.

Ingredientes: 800 g de cardos, zumo de 1 limón pequeño, 2 a 4 dientes de ajo, media cebolla (opcional), 400 ml de leche, 50g de almendras tostadas y picadas, harina, perejil, aceite de oliva y sal.
Preparación: Se limpian las pencas con agua y un cuchillo, retirando los bordes ennegrecidos. No es necesario quitar completamente la piel, sólo la que sale con facilidad. Se trocean en trozos de aproximadamente 4 x 5 cm. Las pencas anchas pueden cortarse en dos longitudinalmente. Inmediatamente se ponen a remojo en un cuenco con agua, el zumo de limón y una cucharada de harina para que no ennegrezcan. Cuando está todo troceado, se escurre y se vierte en una olla con agua hirviendo y sal y se deja cocer una hora. Reservamos todo, caldo incluido. Luego preparamos una bechamel ligera. Para ello dorar en aceite los dientes de ajo picados (si se quiere añadiendo media cebolla picada), desleir bien dos cucharadas de harina y entonces añadir poco a poco la leche removiendo para evitar grumos. Hay quien añade también dos cucharadas de almendra tostada molida en este momento. Dejar hacer hasta que espese y añadir un poco más de leche o algo del caldo de cocción si queda demasiado espeso, rectificando sal finalmente.
Las pencas cocidas se escurren y colocan en una cazuela, se cubren con la bechamel y se cuecen unos minutos más. Finalmente se espolvorea la almendra tostada troceada y perejil finamente picado.

APIO: Hay quien recibe el apio y me dice que no sabe muy bien qué hacer con él. En la Red hay muchas recetas, sopas, etc. Hoy os propongo una crema de apio:
Ingredientes: 350 g de apio, 300 a 400 g de patata, caldo vegetal, 250 g de cebolla, 2 dientes de ajo, aceite vegetal, especias.

Preparación: Lavar el apio y cortar los tallos en trozos pequeños o daditos. Hacer lo mismo con las patatas. Picar finamente la cebolla y pelar, lavar y cortar las patatas en dados. Pelar y picar finamente la cebolla y el ajo y ponerlos a dorar en aceite unos minutos. Añadir el apio y la patata y remover un poco. Luego añadir el caldo o si no se tiene, agua caliente. Dejarlo hervir un cuarto de hora, corregir sal y añadir especias. Sugerencias: pimienta negra, comino, limón rallado o nuez moscada. Batidora. Servir con perejil picado.
Otras opciones: Para espesar la crema, puede sustituirse la patata por copos de avena, maicena o tapioca, pero usándolas como cada cosa requiere. También puede añadirse nata o queso tierno antes de batir.

Si os ha tocado repollo, os daré otra sugerencia para cocinarlo como acompañamiento o plato solo, con toque oriental:
Cortar en tiras muy finas y rehogarlas en aceite de semilla (girasol o sésamo) en una sartén honda o wok salteándolo bien (solo o con zanahoria rallada en tiritas y/o cebolla en tiras finas) hasta que quede blandito pero no demasiado. Servir con salsa de soja (o sal y unas gotas de limón).
La lombarda rehogada queda más dura y nosotros preferimos comerla cocida o muy muy fina en ensalada.

El tarro de MIEL:
La miel que recibisteis la semana pasada procede de colmenas situadas en el entorno de La Prada, hasta unos cinco km. Las gestiona Vicente, que está en camino de asentarse en el valle y dedicarse a la apicultura. Está poniendo en marcha un bonito proyecto de apadrinar colmenas. La persona que apadrina recibiría los productos de la colmena (miel, cera, propóleos) anualmente. Ya os enviaré más información más adelante por si os interesa.
Actualmente la legislación de agricultura ecológica exige para la miel que las colmenas estén a más de tres km de cultivos no ecológicos, y en nuestro caso es imposible, porque hay campos de trigo más cerca. En otros aspectos, el manejo de las colmenas de Vicente es totalmente ecológico: por ejemplo, la VARROA (parásito de la abeja) la controla con medidas preventivas sin utilizar ningún tratamiento químico.
Esta tanda de miel es sobre todo de brezo pero tiene de otras flores. Vicente trata las abejas con el mismo cariño con que envasó los tarros para vosotros.

Hasta pronto
Iñigo

martes, 12 de enero de 2010

Donde está el repollo matarile rile rile?

Fúlgida luna del mes de enero, raudal inmenso de eterna luz,
a la insensible mujer que quiero
llévale a ella un mensaje tú.
...
Anda, ve y dile que ni un momento, desde que el alba nos separó,
no se me borra del pensamiento,
ni se me aparta del corazón.

Vicente Emilio Sojo



Queridos socios y socias:

Ya hemos vuelto de vacaciones; nuestros reyes majos Verónica y Jose han guardado bien la finca y han limpiado varias fanegas de alubias… afuera todo está blanco. Rastros de corzos y conejos cruzan el camino a la finca. La lunita creciente preside el amanecer.

Nada, que no hay manera de cortar la espinaca… siguen durmiendo tapaditas. Espero que la próxima semana se haya retirado la nieve y podamos. Esta vez hemos tenido que jugar con la nevada. Primero, el viernes Inma luchó contra la cellisca y la nieve para sacar las zanahorias antes de que la cosa se pusiera peor. Y ayer estuvimos jugando al tocado, hundido, para encontrar los repollos en el damero blanco, como véis en las fotos. Y para completar vuestras cajas os hemos puesto la primera tanda de alubias con el correspondiente tarro de guindillas en vinagre y los últimos pimientos choriceros, para vuestras sopas de ajo invernales.

En la última foto véis algunas de las alubias que os hemos repartido. No había de todas para todos, así que a cada cual le habrá tocado un tipo. Es que este año hemos hecho pruebas para ver cómo se comportan en campo las diferentes variedades.
La arrocera madura bien pero creo que la desecharemos porque se cuela por las cribas de la trilladora, es demasiado pequeño el grano. La blanca de riñón no resulta aquí tan bien como en su zona de origen, en el páramo leonés. Aquí su ciclo resulta demasiado largo para los veranos cortos que tenemos, le cuesta secarse al forraje y se traba luego al trillar. La amarilla tempranera alargada la llevo cultivando varios años y madura muy rápido, así que se adapta bien aquí, no sé si os gustará.
La que aquí llaman “tolosana” roja pinta de mata baja es en realidad una más (que llevo varios años manteniendo) de las muchas similares que se cultivan en los huertos de esta zona. Se parece a la “Pinta alavesa” pero es un poco más grande.
En las cajas grandes hemos puesto la variedad “de Ibeas de Juarros”, cultivada por nosotros a partir de semillas procedentes de Ibeas. Es una variedad local muy apreciada en Burgos.

Este año hemos cosechado más alubias, como para enviaros otro kilito más adelante. Si queréis podéis opinar sobre las alubias; indicad por favor la variedad que os ha tocado.
Por otra parte, también hemos cultivado una variedad de mata baja, de color crema con pintas rojas y la auténtica negra tolosana, que se han dado muy bien y espero sembrar en cantidad el año que viene (guardo toda la cosecha para semilla), a ver si su sabor y textura resultan tan buenos como en su zona de origen.
El repollo, de tipo aplastado, os recomiendo que lo probéis en ensalada, cortado en tiras muy finas y aliñado como si fuera lechuga. Después de estas fuertes heladas están muy tiernos y dulces. También va bien cocido o al vapor con los ajillos fritos acompañando al cocido de alubias… pero no dejéis de probarlo en ensalada.

Por último, os hemos enviado una matita de hierbabuena, con raíces, por si queréis plantarla en una maceta o en tierra, en el exterior. Basta que dejéis un poco de tallo y algunas hoja fuera y lo mantengáis húmedo. Enraiza con facilidad y en primavera tendréis una mata de donde coger coger alguna hojilla para condimentar.

Os quería contar algo acerca de La Vía Campesina y lo que ocurrió en Copenague, cómo los campesinos podemos bajar la fiebre al planeta... pero me doy cuenta que quizá sea necesario aclarar primero algunas cosas. Para algunos de vosotros lo que hacemos es agricultura ecológica. Pero es algo más. Hace años mi pregunta en agricultura era ¿es convencional o ecológica? y mis cuestiones prácticas cómo evitar el pulgón, cómo abonar, de quién aprender.
Pero, con el paso de los años, sin olvidar la importancia de con qué se abona y cómo se evitan las hierbas, mi pregunta clave ahora es: ¿AGRICULTURA CAMPESINA o agronegocio? Entender los entresijos del sistema alimentario global, nuestras contradicciones, qué apoyamos con cada acto de cultivo, compra o alimentación.
Otro día seguimos aclarando conceptos, que ahora la tarea nos espera en el campo. Aunque creciente la luna, tenemos tres días todavía de luna descendente en enero y nos vamos a podar los frutales.
Tijeras y chubasquero, buenos días de lluvia sobre nevada.

Feliz año nuevo.

domingo, 25 de octubre de 2009

¿Más pimientos todavía?

Hace semanas que no encontraba un hueco para escribiros. También queríamos haber organizado el encuentro de socios aquí en octubre. Pero no hemos podido: ha sido un mes denso, con muchos imprevistos aparte del trabajo, problemas de salud en la familia…

Lo primero, aclaraciones sobre el contenido de las cajas. Una de las socias nuevas me pregunta por la hierba aromática de hace dos semanas: era albahaca, que muchos ya conocéis. Y en la última caja pusimos un poco de perejil.

Los tomates ya van a menos: poco les queda, porque ha empezado a hacer frío. De todas formas, en la foto podéis ver algunas de las variedades que habéis estado recibiendo: Corazón de buey, Ruso, Bistec, Negro de Crimea, Tirvia y Marmande. También la pasada semana algunas cajas llevaban tomate de tipo pera, que se suele usar para hacer salsa, cuando termine de enrojecer.

Otra pregunta que me ha llegado es sobre las variedades de pimiento que recibís. Las últimas dos semanas y esta que viene (última de octubre) recibís mayoritariamente pimientos tipo dulce italiano, los alargados con formas algo caprichosas que normalmente se venden cuando están verdes para guisar, freír o asar y que en este caso van más maduros, de color rojo o pintones, pero que pueden usarse igual. También estas semanas, en algunas cajas van algunos otros tipos como los amarillos o los cuadrados rojos.

Esta semana pondremos además algunos de asar y de la variedad local cuerno de cabra en algunas cajas. Son largos, curvos y acabados en punta. Pican un poco, pero el picor sólo está en las tiritas de color más clarito donde están las semillas, o sea, en la “placenta” del pimiento. Si se retira con cuidado, el resto no pica y para muchos es la variedad más sabrosa.

Si estáis cansados de pimiento, pensad que ya queda poco y quizá dentro de unos meses los echéis de menos. Podéis hacer una conserva fácil asándolos o sofriéndolos en tiras o pedazos con cebolla o solos, y una vez escurridos, embolsarlos y congelarlos para usarlos en guisos que hagáis en el futuro.

Próximamente os enviaremos una pequeña ristra de pimientos choriceros que tendréis que colgar en algún sitio ventilado, para que terminen de secarse. Una vez secos, podéis usarlos para sopas o salsas en invierno.

Las tareas de octubre han venido marcadas por las previsiones del tiempo: los días soleados que precedieron a la primera helada nos apresuramos a recoger todas las cebollas que quedaban (foto), las calabazas y la mitad de las patatas. Las tenemos ya en el almacén.

Heló con ganas. Incluso dentro del invernadero, las puntas de los tomates y vainas se quemaron.

Y estos días atrás, ante la previsión de lluvia, terminamos de trillar las alubias a todo correr y dejamos sembradas las habas y guisantes para primavera y quitada la hierba a los puerros y coles. A tiempo.

Ya os enviamos puerros, que va siendo hora. Y calabaza. Este año se ha dado muy bien la variedad Potimarron (creo que el nombre más técnico es Kuri roja de Hokkaido). También sembramos en abril la “cacahuete” y la larga de Gernika, que es la más común en las tiendas. Pero la siembra de ésta última falló y hay poca. El primer envío será de potimarron. Os recuerdo que la piel se puede comer, quitándole las verrugas o cicatrices ásperas.

Hemos arrancado las matas de pepino y berenjena haremos lo mismo en breve con el calabacín. O sea, nos despedimos de estas hortalizas hasta el próximo verano.

Este año falló la siembra de agosto de espinacas por semilla en mal estado y resembré en septiembre. Con frío y menos sol crecen lentas: os llegarán más tarde de lo previsto, quizá en invierno. Para la primera escarda (quitar las malas hierbas) entre líneas de espinaca, coles o cebolla, usamos la azada de rueda (foto). Hay tardes soleadas que acuden criaturas curiosas a ayudar en esta tarea. En este caso no sé lo que es ¿un elfo o un pequeño mamífero bone?

Como estáis viendo la variedad de acelga verde penca ancha funciona mejor aquí que la del año pasado (Amarilla de Lyon). Vaya pencas están saliendo en el invernadero, ¿verdad?. Da gusto recolectarlas (foto). Esta semana quizá a alguna caja le lleguen acelgas variadas de la colección de colores que tenemos al aire libre.

También empezamos con las reinetas ecológicas de Juanjo Gandía, del cercano valle de Caderechas. Me dice que este año no hay peras (de aquellas que gustaron tanto el año pasado). Las pocas que cuajaron se las han comido los pícaros “jayos”. Así llaman ahí a los arrendajos, esos coloridos pájaros que parece que se carcajean de ti cuando se escabullen en la espesura.

Las noches de escarcha enrojecieron las hojas de los cornejos, los escarrios (así llaman aquí a los arces) y los cerezos silvestres. Y los aguaceros de esta pasada semana ya han traído el verdadero otoño con días melancólicos y humo de leña.

En el pueblo hemos dado la triste despedida a Nisines, un querido vecino recién fallecido, al que algunos de vosotros conocisteis el otoño pasado: fue él quien sacó las patatas con su tractor el mismo día que vinisteis al encuentro de otoño.

Este año no sé si podremos organizar la comida de socios de otoño en el pueblo. Quizá a mediados de noviembre, aunque ya haga frío, el 14 o el 21 de noviembre. Si es posible os avisaré. Abrazos.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Los melocotones

La verdadera bondad del hombre sólo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna. La verdadera prueba de la moralidad de la humanidad, la más honda (situada a tal profundidad que escapa a nuestra percepción), radica en su relación con aquellos que están a su merced: los animales.

Esta cita de La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, lleva años en el tablón del porche del albergue de Amayuelas. Y cada vez que la releo me dice algo nuevo: sobre “mis” gatos, la ganadería industrial, lo que como… también me recuerda a un amigo, Cipri.

Hace años vino una pareja de la ciudad para conocer a Cipri y hablar de proyectos y agricultura eco. Con ellos traían a Negu, un pastor alemán recogido en una perrera y que había recibido muchos palos en la vida. Era un animal desconfiado con las personas y nunca se dejaba tocar por desconocidos hasta pasados muchos días de trato amable.

Encontramos a Cipri pastoreando una docena de vacas por los rastrojos veraniegos de su pueblo, con un trozo de tubo de plástico a modo de vara.
Le saludamos desde lejos. Negu trotaba alegre por delante y fue el primero en llegar. Lentamente se acercó hasta dejar su cabeza bajo la mano de Cipri, que lo acarició mientras nos saludaba.
Los visitantes no daban crédito a lo que veían. ¿Qué percibió el perro en ese ser bondadoso para dejarse tocar, incluso hasta buscar el contacto de su mano?
Esa misma mano grande es la que ha recogido los melocotones de esta pasada semana.

Lo cierto es que este buen amigo, tímido, de risa explosiva con lágrimas, tiene un don para los animales y el huerto. Nacido y criado en una casa humilde al pie de la sierra de la Tesla, ha viajado desde su azada y la cuadra de toda la vida a una conciencia sorprendentemente abierta. Lo conocí cuando llegué a Las Merindades, hace quince años. Decubrimos entonces que tanto él como yo acabábamos de cosechar 800 kilos de alubias ecológicas sin saber cómo las íbamos a vender. Callejear por Bilbao recorriendo tiendas y restaurantes con sendos sacos de alubias al hombro une mucho. La venta fue desastrosa.
Apasionado por la agricultura biodinámica, que va más allá de la “ecológica”, Cipri suele presentarse inesperadamente, siempre con algún regalo: cerezas, ciruelas, manzanas…

Hace unos días me telefoneó: -Tengo unos melocotones muy ricos, Iñigo. ¿Te interesan para tus cajas? –Venga, vamos a probarlos.Son los que habéis recibido esta semana. Y creo que la que viene meteremos alguno más.
Los melocotoneros los plantó hace unos años en Mijangos, en una finca de cascajo, que va bien para este árbol, porque drena fácil, cerca del río Nela. –¿De qué variedad son? - De alguna autóctona… Los plantones me los vendieron unos jubilados que tenían un viverito en Tamayo, cerca de Oña, son de patrón franco (o sea, de hueso de melocotón sembrado) injertado con esa variedad de la zona.

Hay plantaciones profesionales de melocotón ecológico en Navarra, en Murcia, en Extremadura… fincas grandes que envasan toneladas de fruta de cultivo ecológico certificado. Recibisteis algo de esto en las cajas de Junio. Era otra cosa.

Después de varios años sin dar fruto apenas, esta vez las ramas estaban tan cargadas que Cipri tuvo que apuntalarlas. Ha coincidido que la flor no se heló en marzo y que el verano ha sido ideal para esta fruta: seco y soleado (aunque las raíces piden riego generoso). Así que os hacemos partícipes. Si están un poco duros esperad unos días a que terminen de madurar en casa.

Esta vez la caja también ha llevado una ramita de hierbabuena, que si tenéis tendencias caribeñas puede servir para un mojito y si africanas para un té moruno. O bien como condimento. Intentaremos que os llegue una ramilla de tiempo en tiempo.

Hemos empezado a sacar y a repartiros nuestras primeras patatas de la temporada. Éstas son de la variedad Spunta.
Un socio me dijo que ya no sabía qué hacer con la berenjena, que la cocía, porque frita chupa mucho aceite. ¿Cocida?!! A otros socios interesados por la macrobiótica les parece demasiado “yin”. De acuerdo, es una hortaliza yin. Creo que la mejor y más simple solución para ambos es el horno (como decía la canción “…ya la mete en el forno”), cortada en mitades o rebanadas gordas, con un poco de aceite y sal. El horno “yanguiza”, o bien le quita un poco el carácter “yin”. No queda aceitosa y resulta deliciosa acompañando arroz, carne, pasta, con guisos varios, con pan. Ante la duda, volvamos a lo simple.

Por fin ha llovido y se ha lavado el campo. El aire cargado del verano se ha refrescado, y los verdes brillan. El pueblo ha quedado vacío de veraneantes… estamos los pocos de siempre.
Katharina y Johannes acaban partir de vuelta para Alemania y sólo queda Kate, la voluntaria australiana. Ayer, en los ratos que no llovía y asomaba el sol estuvimos mano a mano recogiendo las primeras calabazas: cientos de tonos anaranjados llenando todo el remolque. Me venía al tarareo esa canción de los andaluces EA!
Que llueva, que llueva
la Virgen de la cueva

que sí, que no,
que caiga un chaparrón,
que crezca la hiebagüena
… y en tu corazón.
Papapá, papaparara…

Tómala y siémbrala
riégala, ya crecerá.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Propuestas macrobióticas para el otoño



A continuación, algunas recomendaciones dietéticas y recetas que nos ha hecho llegar una socia. Además de las verduras que se cultivan aquí, quizá os sorprendan los ingredientes de origen lejano, como miso, umeboshi, sésamo y algas de nombres orientales. Se debe a que estos platos son de inspiración macrobiótica, una escuela dietética procedente de Japón, que junto con sus principios de alimentación propone el uso de estos ingredientes. Os dejo con ella…



“Para adaptarnos al combio del verano al otoño debemos ser conscientes de que la energía desciende, la fruta y la verdura que recogemos ha tomado la energía del verano, las plantas tienden a recogerse pierden las hojas y se recogen en las raices, para nosotros es lo mismo, tenemos que recogernos, cambiar la cocina con la temporada, calentar, concentrar y relajar, vamos suprimiendo las comida frías y reduciendo la cantidad de liquidos. Reducimos las ensaladas crudas y pasamos a las templadas y hervidas. Aumentamos los condimentos salados y el consumo de verduras redondas y de raíces. El arroz de grano redondo, el mijo, avena, quinoa, cuscus, bulgur y pasta integral. Sopas con cebolla, calabaza, coles y coliflor con una pequeña cantidad de aceite. Sin olvidar las verduras de hoja verde.”

CREMA DE CALABAZA Y MAÍZ


INGREDIENTES
2 puerros en rodajas
1 rodaja gruesa de calabaza en dados
2 ó 3 tiras de alga wakame (al remojar crecen cacular una ración como un sello de correos)
2 cucharadas de sémola de maiz
1l. De agua
1 cucharada sopera de pasta de umeboshi,
Aceite de oliva
Sal marina

Poner a remojo el alga en el agua, como mínimo 5 minutos.Cortar las verduras. En la cazuela con un poco de aceite rehogamos los puerros con poco de sal, unos 8 minutos. Añadir la calabaza y rehogar 4 minutos más. Incorporar la sémola y mezclarla bien. Echamos el alga con el agua y llevamos a ebullición. Dejamos hervir a fuego lento 15 minutos. Apagar. Diluimos la pasta de umeboshi y trituramos. Servir con perejil recién picado.

SOPA DE CALABAZA Y MAÍZ


INGREDIENTES
1 taza de calabaza en dados pequeños
1 ó 2 mazorcas de maíz dulce (o medio bote de maíz)
2 ó 3 tiras de alga wakame
1 l. De agua
1 cucharada sopera de miso de cebada.


Poner a remojo el alga en el agua. Minimo 5 min.
Pelar y cortar la calabaza. Poner a hervir el agua con el alga. Cuando rompe a hervir añadir la calabaza y dejar 5 minuntos. Añadir la mazorca y hervir 5 minutos más. Bajar el fuego al minimo. Si hemos usado mazorca sacar y desgranar y reincorporarlo a la sopa. Con el fuego al minimo sacar algo de caldo y diluir el miso. Agregarlo a la sopa sin que hierva y removerlo durante 2 minutos. Dejarlo reposar 5 min

SEITAN CON CALABAZA


INGREDIENTES

300 gr de seitán

2 tazas de calabaza en dados
2 ó 3 tiras de alga wakame
4 cucharadas de aceite
Agua
Aceite de oliva
Sal

Remojar la wakame cortada en trocitios en un vaso de agua. Cortar el seitán y la calabaza en dados medianos. Sofreir el seitán y la calabaza con un poco de aceite con un poco de sal durante 10 minutos. Echar el agua con la wakame y dejar hervir durante 10 min. A fuego lento y tapado. Si se consume todo el agua ir añadiendo, pero debe quedar más bien sequito. Apagar y dejar reposar un poco. Ideal para acompañar cereal hervido o pasta integral.

PATE DE REMOLACHA


INGREDIENTES
2 remolachas cocidas
2 cuchardas de mantequilla de cacahuete
1 cucharadita de pasta de umeboshi
½ cucharadita de ralladura de limón.


Trocear la remolacha y hervirla durante 5 min.
Triturar todos los ingredientes hasta obtener consistencia de paté, añadir si espreciso agua de la cocción. Para usar en un bocata debemos añadir la proteina por ejemplo tofu a la plancha, unas aceitunas y lechuga.

CREMA DE PUERROS Y NABOS


INGREDIENTES
2 puerros grandes
2 ó 3 nabos
2 tiras de wakame
Agua
Mugi miso
Aceite
Sal

Poner la wakame en un litro de agua a remojo. Lavar y cortar los puerros en rodajas incluida la parte verde y el nabo en daditos. Rehogar los puerros con un poco de aceite durante 8 minutos, con una pizca de sal. Añadir los nabos y rehogarlos 4 minutos. Añadir la wakame con el agua y llevar a ebullición. Bajar el fuego a medio y tapar; dejar hervir durante 20 minutos. Apagar y sin hervir sacar algo de caldo a un vaso y diluir 2 cucharadas soperas de mugi miso y añadirlo al acazuela. Triturar y servirlo con sésamo tostado y molido.

CREMA DE CEBOLLA (con nabos)


INGREDIENTES
6 cebollas
2 ó 3 nabos
3 cucharadas de acceite de oliva
1 cucharada de miso blanco.
1 vaso d eleche de arroz
¾ l. De agua
Una pizca de nuez moscada molida
Sal
Sésamo tostado y molido

Pelar y cortar las cebollas en medias lunas gruesas.Cortar los nabos en cuadraditos. Rehogar la cebolla con el aceite en una cazuela 15 minutos. Añadir los nabos, la nuez moscada y un poco de sal y rehogamos 5 minutos. Añadir el agua y la leche y llevar a ebullición. Cuando rompa a hervir bajar a fuego medio, tapar y cocer 20 minutos.Retirar un poco de caldo y diluir el miso blanco en una taza, incorporarlo a la cazuela. Dejarlo durante 3 minutos. Triturar y servirlo con sésamo tostado y molido.